Las Artes Escénicas crean Comunidad en el sur de Quito

com

Quito. – El sur, el estigmatizado sur de la capital, ha generado un sin número de análisis sobre la brecha existente con respecto al norte en varios aspectos tanto culturales, sociales, comerciales, habitacionales y otros con relación a varias ciudades del mundo. De hecho, en el imaginario colectivo construido desde hace varios años, el norte es pensado como el lugar predilecto para vivir y al que todos quieren ir. Sin embargo, la curiosidad y las ganas de resignificar esta idea seducen al involucramiento directo en territorio para despejar dudas y generar nuevos sentidos.

De esta forma el ´Combo de la Comunidad´, proyecto que inició en octubre de 2017 y que tiene como objetivo principal la construcción de comunidad en los sitios donde Ecuador Estratégico ejecuta el plan emblemático ´Casa para Todos”, llegó al sur de Quito, a la parroquia La Ecuatoriana y específicamente al barrio Turubamba de Monjas. Este es un sitio particular al que históricamente ha llegado a vivir mucha gente de varias provincias de sierra centro como es el caso de María Vaca, quién es oriunda de Pujilí y vive en el sector desde 1977. Ella asegura que “la mayoría de personas que estamos asentadas en esta zona lo hicimos invadiendo, era la única manera de quedarnos por acá en la capital”. Ella junto a su esposo, don Segundo Monge, asistieron a las carpas temáticas que se ubicaron en un pequeño parque muy cerca de donde viven.

“Se trata de que el arte sea un instrumento de sensibilización para con las personas”

La llegada del Combo a este sector simbolizó su primera visita a la sierra. Cabe destacar que en su visita por varias provincias de la costa, hasta el momento, se han impartido 220 talleres  y se ha sensibilizado a más de 2000 personas. Ya en el sitio, se evidencio claramente la presencia de habitantes provenientes de varios lugares del país como Guaranda, Ambato y Loja; quienes se juntaron llenos de curiosidad en el lugar de convocatoria. Al principio con incertidumbre, pero poco a poco seducidos por los talleristas se acercaban a conocer más. De todas las carpas presentes, hubo una que convocó a más personas, la de ´Artes Escénicas´.

El taller tiene la particularidad de convocar a personas de varias edades, labor nada sencilla pero que evidencia que el juego, la comunicación, la colaboración, las risas y la solidaridad pueden unir voluntades en torno a una actividad lúdica que tiene la finalidad de generar vínculos fraternos y demostrar que la emancipación es posible.

Byron Paredes, instructor y guía de la carpa, afirma que “el arte es un instrumento válido de recuperación emocional y crea comunidad (…) nosotros llegamos acá y resulta que la gente se apropia del proyecto. El momento que sucede eso, la labor está cumplida”.

La tarde del 9 de marzo de 2018, se vivió con alegría la participación de 14 niños, 4 adultos y 1 adolescente en el taller que lideraba Byron. La tónica fueron las risas, el diálogo y la confraternidad entre los actores, quienes por medio del performance se apropiaban de la actividad de todos. Olguita Montalvo, quién vive 36 años en el sector, y fue la persona que nos deleitó con su bella voz al interpretar un infaltable pasillo, afirmó “que lindo que se acuerden de nosotros. Esto nos hace sentir bien porque nos une a todos. Nos llevamos un hermoso e inolvidable recuerdo. Que Dios los bendiga”. De igual forma, Jennifer Ordóñez de 14 años, y quién destacó por su constante participación, dijo “me pareció lindo porque con esta actividad podemos tener más amigos y convivir con las personas adultas. A mí más me gustó la parte del baile”.

Ellos, al igual que varios beneficiarios de este proyecto, tienen mucho que contar sobre su experiencia de ser parte de un sueño que acerca a la comunidad con lo posible. Donde todos somos los protagonistas de transformar la convivencia diaria en actividades de crecimiento.